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Tras cuatro horas de avion Bangkok/Colombo, aterrizo en Hulule, la isla-aeropuerto de Maldivas, pais formado por mas de 1000 atolones de coral blanco y numerosos arrecifes situados en el ecuador, al suroeste de Sri Lanka. El color turquesa en toda su gama, y todos los matices de azul cielo que puedas imaginar predominan alla donde mires, es absolutamente embriagador, todo un lujo poder visitar este autentico paraiso, a pesar de que el sol no luce como quisieramos durante la mayoria de las jornadas.
La mayoria de sus islas estan deshabitadas, y entre las pobladas (unas 200), algunas son de uso exclusivo para los maldivenyos, pescadores o trabajadores de Male que pasan alli sus vacaciones; y en las otras lo unico que hay son exclusivos resorts de precios prohibitivos.
Los precios en ese pais son altisimos, todo, excepto el pescado y algunas frutas es de importacion, y, al tratarse de una nacion musulmana (de unos 300.000 habitantes), el alcohol esta totalmente prohibido.
Paso una noche en una pension, en Male, en espera de reunirme al dia siguiente con el grupo de buceadores que ha organizado Ali-Sub (centro de buceo de la Vilajoiosa-Alicante, con el que buceo siempre que puedo), encabezado por Alejandro y Silvana.
Male es una ciudad sin atractivo ni encanto alguno, ademas de estar superpoblada. Como en una tipica "tea shop", donde solo acuden hombres, aunque esta permitida la entrada a las extranjeras. La comida aqui es buena, y barata, curry y arroz y "short eats", osea picaditas locales a base de fritos. Aqui comen con la mano, con la derecha, ya que la izquierda es considerada impura, y hay una pila cercana donde se lavan las manos al terminar de comer. Hago como veo, en su pais y su costumbre, y la respeto, como con la mano.
Espero al grupo en el aeropuerto, 17 espanoles, mas 2 mallorquines (Rosa y Ruben, buenos fotografos ambos, algunas de sus fotos me he permitido la licencia de colgar en este blog, ante la falta de color de mis fotos subacuaticas....que malos son los principios...). Que alegria encontrarme con espanoles, especialmente con Alejandro y Silvana, que abrazos! y que gusto hablar rapido y sin pensar, en tu lengua materna!
Paseamos por Male y cenamos en una "tea shop" y al hotel a descansar que manyana, por fin, embarcamos.
El barco, el "Maldivas Dream", cuenta con 8 tripulantes (incluidos cocinero y camarero), y como guias de superlujo, Marc y Marilen, una pareja de mallorquines que con esta, es su decimo primer temporada en Maldivas. Son unos autenticos expertos de la zona, los perfectos maestros y guias de excepcion, todo un lujo bucear con ellos en las Maldivas, uno de los mejores lugares de buceo del mundo.

Empieza el crucero, 7 dias con 3 inmersiones diarias, con un donni (barco auxiliar), donde dejamos el equipo de buceo y desde donde nos dirigimos a los lugares de inmersion, todo un lujo. . Las inmersiones con traje de 5mm, botellas de 12 litros, nitrox, y con muy pocos plomos, (al final sin ellos) debido a la baja salinidad del Oceano Indico, hacen que el tiempo de fondo sea muy largo, entre 60' y 80'; en especial para Inma y para mi, casi siempre las ultimas en hinchar la boya, un clasico del crucero. Ademas, debido a las corrientes de la zona, el buceo aqui muy comodo, "a la deriva" es decir, te dejas llevar por la corriente, en parejas, y cuando te queda la reserva de aire, hinchas la boya, y el donni te recoge.
Me es imposible describir con palabras las impresionantes inmersiones, y tampoco puedo transmitir las sensaciones que se experimentan con las fotografias (especialmente con las mias, tan faltas de luz y color....), solo el que ha estado alli sabe lo que es.
Solo destacare 4 inmersiones, como bien remarco Luis, el toledano. La primera inmersion con una manta, majestuosa, todos arrodillados en el fondo, observandola en su "estacion de limpieza", y la ultima, en el mismo sitio, pero esta vez hasta 4 mantas al tiempo, para quedarse sin aire, literalmente..
La unica inmersion nocturna, con varios tiburones de puntas blancas nadando a toda velocidad, merodeando muy cerca de nosotros con total desverguenza (a diferencia de por el dia, cuando se muestran mas timidos e huidizos), una gran morena nadando fuera de su roca, y una gran raya. Todo ello, junto con nuestros focos formando una especie de baile nocturno, con especiales "artistas invitados", fue verdaderamente especial. Y como colofon un par de pece piedras, tan dificiles de distinguir, y juntos, sobre la misma piedra.
Y por ultimo, y para mi, la mejor de todas, donde navegamos con una pared a nuestra derecha, viendo pasar varios tiburones de puntas blancas y algun napoleon; al mismo tiempo, mirando hacia el lado izquierdo con unos esplendidos contraluces, una raya y las siluetas de mas puntas blancas a lo lejos. Despues una tortuga jugueteando con Pepe, casi besandole en la boca. Y, al final, tras la llamada de Marilen, la buceadora mas entusiasta, generosa y enamorada del mar y sus habitantes que he conocido, aleteamos lo mas rapidamente posible para llegar (con tan solo la reserva de aire) al encuentro de los tiburones grises, 5 o 6 de ellos, impresionante! hermosos..y mas puntas blancas, olvidas que llevas aire, de nuevo literalmente...Al salir a superficie necesito varios minutos para recuperarme de la emocion y poder articular palabra.

Otro dia, al encuentro del tiburon ballena, tenemos suerte y, en el primer intento lo avistan Marc y Marilen. De nuevo, "la entusiasta Marilen" se lanza rapidamente a su encuentro (solo con aletas, mascara y tubo), y los que tenemos la suerte de saltar rapido al agua y seguirla, nadamos durante unos 5 minutos junto con el majestuoso animal de unos 6 o 7 metros de longitud. Transmite calma y serenidad total, apenas se mueve...hasta que decide, quizas agobiado por los buceadores que la rodean, sumergirse en aguas mas profundas.
Aun tendremos un segundo encuentro con el tiburon ballena, tras mas de 2 horas de busqueda desde la cubierta del barco, ya que muchos buceadores todavia no habian podido disfrutar del inofensivo e inmenso animal.
Una tarde desembarcamos en una pequenya isla, hogar de alguno de los tripulantes, paseamos y hacemos algunas compras; otras tardes, a bordo, "matamos" el tiempo con algun juego de mesa, o viendo una peli en el proyector. Otro dia, visita relampago a una minuscula isla desierta, nos creemos autenticos robinsones.
Desde aqui, dar las gracias a todo el grupo de buceadores que formamos el crucero, un lujo de gente, en especial a Inma, Vicente y Bene, por su generosidad, compartiendo con todos unas deliciosas viandas ibericas. Gracias a toda la tripulacion, cuyo trabajo que no percibes, se traduce en disfrute total durante todo el viaje, con mencion especial a Rana el pequeno gran cocinero. Y sobre todo gracias a Marc y a Marilen, por transmitir su pasion por las Maldivas y habernos guiado magistralmente por sus fondos marinos.
De nuevo, una experiencia inolvidable, aunque esta, especialmente intensa y emocionante. Me siento la persona mas afortunada del mundo por lo que acabo de vivir, y por la gente con la que lo he compartido.
Tras cuatro horas de avion Bangkok/Colombo, aterrizo en Hulule, la isla-aeropuerto de Maldivas, pais formado por mas de 1000 atolones de coral blanco y numerosos arrecifes situados en el ecuador, al suroeste de Sri Lanka. El color turquesa en toda su gama, y todos los matices de azul cielo que puedas imaginar predominan alla donde mires, es absolutamente embriagador, todo un lujo poder visitar este autentico paraiso, a pesar de que el sol no luce como quisieramos durante la mayoria de las jornadas.
La mayoria de sus islas estan deshabitadas, y entre las pobladas (unas 200), algunas son de uso exclusivo para los maldivenyos, pescadores o trabajadores de Male que pasan alli sus vacaciones; y en las otras lo unico que hay son exclusivos resorts de precios prohibitivos.
Los precios en ese pais son altisimos, todo, excepto el pescado y algunas frutas es de importacion, y, al tratarse de una nacion musulmana (de unos 300.000 habitantes), el alcohol esta totalmente prohibido.
Paso una noche en una pension, en Male, en espera de reunirme al dia siguiente con el grupo de buceadores que ha organizado Ali-Sub (centro de buceo de la Vilajoiosa-Alicante, con el que buceo siempre que puedo), encabezado por Alejandro y Silvana.
Male es una ciudad sin atractivo ni encanto alguno, ademas de estar superpoblada. Como en una tipica "tea shop", donde solo acuden hombres, aunque esta permitida la entrada a las extranjeras. La comida aqui es buena, y barata, curry y arroz y "short eats", osea picaditas locales a base de fritos. Aqui comen con la mano, con la derecha, ya que la izquierda es considerada impura, y hay una pila cercana donde se lavan las manos al terminar de comer. Hago como veo, en su pais y su costumbre, y la respeto, como con la mano.
Espero al grupo en el aeropuerto, 17 espanoles, mas 2 mallorquines (Rosa y Ruben, buenos fotografos ambos, algunas de sus fotos me he permitido la licencia de colgar en este blog, ante la falta de color de mis fotos subacuaticas....que malos son los principios...). Que alegria encontrarme con espanoles, especialmente con Alejandro y Silvana, que abrazos! y que gusto hablar rapido y sin pensar, en tu lengua materna!
Paseamos por Male y cenamos en una "tea shop" y al hotel a descansar que manyana, por fin, embarcamos.
El barco, el "Maldivas Dream", cuenta con 8 tripulantes (incluidos cocinero y camarero), y como guias de superlujo, Marc y Marilen, una pareja de mallorquines que con esta, es su decimo primer temporada en Maldivas. Son unos autenticos expertos de la zona, los perfectos maestros y guias de excepcion, todo un lujo bucear con ellos en las Maldivas, uno de los mejores lugares de buceo del mundo.
Empieza el crucero, 7 dias con 3 inmersiones diarias, con un donni (barco auxiliar), donde dejamos el equipo de buceo y desde donde nos dirigimos a los lugares de inmersion, todo un lujo. . Las inmersiones con traje de 5mm, botellas de 12 litros, nitrox, y con muy pocos plomos, (al final sin ellos) debido a la baja salinidad del Oceano Indico, hacen que el tiempo de fondo sea muy largo, entre 60' y 80'; en especial para Inma y para mi, casi siempre las ultimas en hinchar la boya, un clasico del crucero. Ademas, debido a las corrientes de la zona, el buceo aqui muy comodo, "a la deriva" es decir, te dejas llevar por la corriente, en parejas, y cuando te queda la reserva de aire, hinchas la boya, y el donni te recoge.
Me es imposible describir con palabras las impresionantes inmersiones, y tampoco puedo transmitir las sensaciones que se experimentan con las fotografias (especialmente con las mias, tan faltas de luz y color....), solo el que ha estado alli sabe lo que es.
Solo destacare 4 inmersiones, como bien remarco Luis, el toledano. La primera inmersion con una manta, majestuosa, todos arrodillados en el fondo, observandola en su "estacion de limpieza", y la ultima, en el mismo sitio, pero esta vez hasta 4 mantas al tiempo, para quedarse sin aire, literalmente..
La unica inmersion nocturna, con varios tiburones de puntas blancas nadando a toda velocidad, merodeando muy cerca de nosotros con total desverguenza (a diferencia de por el dia, cuando se muestran mas timidos e huidizos), una gran morena nadando fuera de su roca, y una gran raya. Todo ello, junto con nuestros focos formando una especie de baile nocturno, con especiales "artistas invitados", fue verdaderamente especial. Y como colofon un par de pece piedras, tan dificiles de distinguir, y juntos, sobre la misma piedra.
Y por ultimo, y para mi, la mejor de todas, donde navegamos con una pared a nuestra derecha, viendo pasar varios tiburones de puntas blancas y algun napoleon; al mismo tiempo, mirando hacia el lado izquierdo con unos esplendidos contraluces, una raya y las siluetas de mas puntas blancas a lo lejos. Despues una tortuga jugueteando con Pepe, casi besandole en la boca. Y, al final, tras la llamada de Marilen, la buceadora mas entusiasta, generosa y enamorada del mar y sus habitantes que he conocido, aleteamos lo mas rapidamente posible para llegar (con tan solo la reserva de aire) al encuentro de los tiburones grises, 5 o 6 de ellos, impresionante! hermosos..y mas puntas blancas, olvidas que llevas aire, de nuevo literalmente...Al salir a superficie necesito varios minutos para recuperarme de la emocion y poder articular palabra.

Otro dia, al encuentro del tiburon ballena, tenemos suerte y, en el primer intento lo avistan Marc y Marilen. De nuevo, "la entusiasta Marilen" se lanza rapidamente a su encuentro (solo con aletas, mascara y tubo), y los que tenemos la suerte de saltar rapido al agua y seguirla, nadamos durante unos 5 minutos junto con el majestuoso animal de unos 6 o 7 metros de longitud. Transmite calma y serenidad total, apenas se mueve...hasta que decide, quizas agobiado por los buceadores que la rodean, sumergirse en aguas mas profundas.
Aun tendremos un segundo encuentro con el tiburon ballena, tras mas de 2 horas de busqueda desde la cubierta del barco, ya que muchos buceadores todavia no habian podido disfrutar del inofensivo e inmenso animal.
Una tarde desembarcamos en una pequenya isla, hogar de alguno de los tripulantes, paseamos y hacemos algunas compras; otras tardes, a bordo, "matamos" el tiempo con algun juego de mesa, o viendo una peli en el proyector. Otro dia, visita relampago a una minuscula isla desierta, nos creemos autenticos robinsones.
De nuevo, una experiencia inolvidable, aunque esta, especialmente intensa y emocionante. Me siento la persona mas afortunada del mundo por lo que acabo de vivir, y por la gente con la que lo he compartido.
