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Diecinueve de Abril, tras despedir a Eli y a Pura en el aeropuerto de Tuxtla Gutierrez, la capital del estado de Chiapas, la Sardi y yo volvemos a San Cristobal de las Casas, buscando un poco de paz y sosiego tras el torbellino tracamandero de los ultimos dias. Pero no es tan facil, necesitremos un par de dias hasta conseguirlo, ya que, seguimos conociendo gente interesante, que nos llevan de la mano a conocer la vida nocturna local, como el Tierra Madre, toda una institucion local; gente que hace cambiar nuestros planes, aunque tambien algo tendra que ver nuestras flexibles mentes y nuestras debiles carnes...y es que las tracamanderas olvidamos el criterio en algun lugar, hace tiempo..para disfrute de nuestro espiritu.
San Cristobal es una pequenya ciudad virreinal, a 2100m de altitud asentada en los altos de Chiapas, y rodeada de pequenas aldeas habitadas por indigenas con calles empedradas y casas pintadas de colores pastel, muy pintoresca y rica culturalmente. El centro esta plagado de bares y cafes cosmopolitas, atrayendo a hordas de turistas, algunos de los cuales elige el lugar para asentarse durante un tiempo, mezclandose con el ambiente bohemio local. Como contraposicion, hay que andar solo unas pocas calles, hacia el mercado, para descubrir donde vive la mayoria de la gente, sus comercios y puestos callejeros, parece otro lugar, ni rastro de foraneos. Aprovechamos el paseo por estos lares para visitar el Museo de la Medicina Maya, y conocer asi algo sobre la medicina tradicional indigena.
Es domingo, obligada visita al pueblo de San Juan de Chamula, ya que se celebra el mercado semanal, es entonces cuando los habitantes de las aldeas vecinas, tzotziles (una etnia indigena) muy tradicionales y peculiares en sus ritos, se reunen para vender sus mercancias. El mercado, colorido y ajetreado; la gente viste de una manera diferente, faldas negras de lana ellas, y tunicas, tambien de lana, ellos.
Pero lo que mas impresiona es la Iglesia de San Juan, pintada de blanco y con un arco en la puerta de entrada en azul y verde, entramos... el ambiente es fantasmagorico, una nube de incienso, cientos de velas, hojas de pino en el suelo, santos en las paredes, no hay altar, ni sacerdote, ni se celebra eucaristia alguna, y esto es asi desde que expulsaran al clero en el siglo XIX. La gente se sienta en el suelo en pequenyos grupos, posiblemente familias, rodeados de botellas de Coca Colas, bolsas de huevos, que uno de ellos "balancea" hacia el rostro de los otros. Ademas, esta el alcohol, omnipresente entre los chamuleros, alli, en la iglesia beben como si en una cantina estuviesen, algunos totalmente borrachos, literalmente "durmiendo la mona" en una silla. Es surrealista, siempre lo recordaremos, a pesar de que no tenemos documento grafico, al estar prohibida la toma de fotos en la iglesia.
Y ponemos rumbo de vuelta, a deshacer lo andado, hacemos una primera parada en Ocosingo, a mitad de camino entre S.Cristobal y Palenque, es un pueblo tranquilo, sin un solo turista, asi que disfrutamos de un ambiente autentico, musica y baile en la plaza del pueblo, con la gente ataviada con sus mejores prendas, la de los domingos.
Al dia siguiente, visitamos las ruinas de Tonina, a 14 km de Ocosingo, uno de los centros ceremoniales mas importantes del mundo maya, que disfrutamos especialmente, al encontrarnos practicamente solas, un lujo. Despues vamos a un rancho cercano y montamos a caballo en un entorno lindo, entre valles, sin turistas, el ambiente es bucolico. La experiencia es buenisima, logrando incluso, para pesar de mis posaderas, cabalgar a ratos.
Carretera de los topes, de nuevo, hasta Palenque, donde hemos quedado con el musico y artesano maya que conocimos en nuestra estancia con las tracamanderas, dias atras.Habiamos quedado con el para llevarlos hasta Merida, donde vive y eso hacemos. Por la manyana el coche lleno, el chabo viene con su mochilon y un par de timbales de gran tamanyo. Pero no le llevamos gratis, el trato, ha de cantarnos y tocar musica para aliviar las horas de manejo, ya que andamos sin musica, la caprichosa y barata radio, nos ha dejado en la estacada.
La anecdota del dia, rutinario control militar, donde van ustedes, que hacen? "pues somos musicos, ya ven", pues cantenos algo, "orale...cantamos, y, como premio, nos "empaquetan" a un soldado para que lo llevemos a su pueblo, que nos viene de camino. El joven, porta un caballo de madera grande, recuerdo de su regimiento de infanteria. Asi que, imaginense el cuadro dentro del coche, el maya y sus timbales, el militar y su caballo contando historias de narcos todo el camino y las chabas que no dan credito a lo que ven y oyen...buenisimo!!
Tras nueve horas de manejo, llegamos a Merida, nos alojamos en el bonito Hostel Zocalo, en una antigua casa virreinal. Salimos con nuestro amigo el musico a cenar y nos juntamos con su banda, mas musicos, en un pequenyo antro de la ciudad.
Ya de vuelta a Cancun, desde donde Lorena tomara su avion, un par de dias mas tarde. Tentadas por ir cualquier otro lugar, nos frenamos, vencidas por el cansancio y los kilometros recorridos. Nos quedamos en "el Benidorm caribenyo", como bien dice la Sardi. Al final, entendemos porque se construyo aqui este artifical enclave en los 70, sus finas arenas blancas y su mar, transparente y limpio, son la respuesta. Pero era necesario construir tanto, tan alto, con tan mal gusto y "comerse" literalmente la playa? Por supuesto, el maldito dinero siempre manda.
Y por fin buceamos, el ultimo dia, hay que amortizar el paseo de los reguladores por toda Yucatan y Chiapas. Cancun no es el mejor enclave para sumergirse con el equipo, pero aun asi, ha valido la pena, el Caribe es el Caribe.
Madrugon de los buenos, al aeropuerto, otra tracamandera se va, gracias por haber venido, hasta pronto Sardi..snz snz..
De nuevo sola, y sin coche, de vuelta a los autobuses locales y a los dormitorios compartidos. Tengo sed de buceo, asi que es lo que voy hacer en los proximos dias, bucear en la Isla de Cozumel, desde donde llegare en ferry, via Playa del Carmen.
El buceo es espectacular, 50 metros de visibilidad, todos los dias, a cualquier profundidad. Hare 12 inmersiones en 6 dias, todas "a la caribenya", es decir dejandote llevar por la corriente, y recogiendote el barco donde acabes. Los corales son muy jovenes todavia, sin demasiado color, ya que fueron fuertemente azotados por el huracan Wilma en 2005. A pesar de ello, la vida es abundante y variada, tipicos peces de arrecife, morenas panal y amarillas, tortugas, muchas langostas, rayas, y algunos tiburones, nodrizas y puntas blancas.
Algunas de las inmersiones tienen una belleza paisajistica absoluta, como "La Catedral", o la emocionante "Garganta del Diablo" (el nombre lo dice todo..), y la suave corriente, siempre presente, convierten estos buceos en placenteros paseos. Lamentablemente, sigo sin carcasa, con lo que no tengo ni una sola foto de estas experiencias...:(
La mayoria de los turistas son estadounidense, gringos, como les llaman los mexicanos, es su destino por autonomasia y vienen aca con frecuencia. Es curioso, y logico, el fuerte acento americano que tienen los locales hablando ingles.
Y llega la influenza, o la virus porcina o como la quieran llamar, los turista empiezan a marcharse, los trastalanticos (principal fuente de ingresos en Cozumel, junto con el buceo), dejan de escalar. Aqui esta todo tranquilo, no hay ningun caso en toda la peninsula de Yucatan, pero la alarma sube hasta fase 3, solo a una de declararse pandemia mundial, cierre de fronteras, etc. Empiezo a ver gente con mascarillas en la calle, comercios, principalmente trabajadores. Despues militares en la calle durante un par de dias. Dicen unos que para evitar saqueos, dicen otros que para controlar posibles revueltas, ya que, los libre pensadores creen que el problema es, basicamente, una invencion de los paises que forman el G7, y parece que pueden sublevarse contra el gobierno. Pienso en irme, 24 horas al dia influenza en todos los medios, mi gente desde Espanya, aconsejandome que salga de Mexico. Decido quedarme, sigo buceando, al fin y al cabo, estoy en una isla, bajo del agua nadie tose, ni estornuda..;), el orcentaje de muertos, incluso de afectados es irrisorio comparandolo con el numero de habitantes, y hay casos en muchos paises, includo Espanya, y nadie abandona el pais por este motivo.
Al final estoy ocho dias en Cozumel, buceando y compartiendo tiempo, risas y mesa con algunos buceadores y dive masters. Tambien conocere a la inglesa Alex, mi vecina de dormitorio en El Hostalito, donde nos alojamos. Es una de las personas mas interesantes que he conocido, que mas me ha impresionado en estos ultimos ocho meses. Con 27 anyos, lleva 10 viviendo practicamente fuera de Inglaterra, entre Australia, Brasil, y viajes varios, incluida la travesia atlantica en un velero, en 21 dias con tan solo otra persona mas La amiga, habla frances, aleman y portugues, y es todo un libro abierto en experiencias y conocimientos.
Y, hablando de idiomas, es curioso que, aunque estamos en un pais de habla hispana, al moverte en los circuitos turisticos, alojamiento, lugares de interes, buceo, etc, el ingles es la lengua hablada por todos, excepto los locales claro.
Y no puedo irme de Cozumel sin conocerla, sobre mar, su tierra, asi que dedico los dos ultimos dias a recorrer la isla en moto, el primer dia sola, el segundo con Alex. Es una maravilla de lugar, y todo un privilegio, gracias a la maldita influenza, el disfrutar de sus playas, y calles sin apenas gente, contados turistas, en un enclave tan tradicionalmente concurrido de visitantes.
Tomo el ferry de vuelta a Playa del Carmen, junto con Alex y Erik, un viajero holandes, alla me despido de los dos, ellos van hacia el norte, a Merida, yo hacia el sur, a Tulum.
Aunque estuve en Tulum con las tracamanderas pero solo en las ruinas, no en sus playas, no habia tiempo. Ademas es la ruta natural para encaminarme hacie el pais vecino por el lado sur de Mexico, donde me dirigire en breve, animada por otros viajeros y buceadores que me han contado las maravillas subacuaticas de aquel pais. Ademas quiero volver a bucear en cenotes, el Dos Ojos, me supo a poco.
Esta vez me alojo en Tulum pueblo, mas economico que las cabanyas de la playa, sobre todo para una sola persona. Alli conozco a una dicharachera austriaca, profesora de espanyol, con la que hare autostop hasta las bellas playas de Tulum. Es una de las mas bonitas que han visto mis ojos, una gran extension de arena blanca, un azul turquesa lindisimo, y de nuevo practicamente vacia por la dichosa gripe.
Buceo dos cenotes mas, El Angelita, y El Calaveras, solo el guia y yo. El primero a 40 metros, te sumerges en un cilindro de unos 50 metros de diametro, con poca visibilidad, hasta llegar a "la nube", a unos 30 metros, se respira sulfuro, no sabes donde estas, es irreal, como un mar de extranyos colores y texturas, te confunde, mientras la atraviesas, durante unos 4 o 5 metros no ves nada; despues aparece de nuevo cierta claridad, y un ambiente fantasmagorico que me recuerda al de las peliculas de Tim Burton, algun arbol, ramas por el suelo, sin vida, como todos los cenotes. El segundo, El Calaveras, precioso, a 15 metros, buena visibilidad, lleno de estalactitas y estalacmitas, atraviesas canales, no ves la salida, alli se juntan agua dulce y salada, formando "haloclinas", que enturbian el agua, preciosa inmersion.
Me voy mas que satisfecha tanto del buceo en Cenotes, como en mar abierto.

Diecinueve de Abril, tras despedir a Eli y a Pura en el aeropuerto de Tuxtla Gutierrez, la capital del estado de Chiapas, la Sardi y yo volvemos a San Cristobal de las Casas, buscando un poco de paz y sosiego tras el torbellino tracamandero de los ultimos dias. Pero no es tan facil, necesitremos un par de dias hasta conseguirlo, ya que, seguimos conociendo gente interesante, que nos llevan de la mano a conocer la vida nocturna local, como el Tierra Madre, toda una institucion local; gente que hace cambiar nuestros planes, aunque tambien algo tendra que ver nuestras flexibles mentes y nuestras debiles carnes...y es que las tracamanderas olvidamos el criterio en algun lugar, hace tiempo..para disfrute de nuestro espiritu.
San Cristobal es una pequenya ciudad virreinal, a 2100m de altitud asentada en los altos de Chiapas, y rodeada de pequenas aldeas habitadas por indigenas con calles empedradas y casas pintadas de colores pastel, muy pintoresca y rica culturalmente. El centro esta plagado de bares y cafes cosmopolitas, atrayendo a hordas de turistas, algunos de los cuales elige el lugar para asentarse durante un tiempo, mezclandose con el ambiente bohemio local. Como contraposicion, hay que andar solo unas pocas calles, hacia el mercado, para descubrir donde vive la mayoria de la gente, sus comercios y puestos callejeros, parece otro lugar, ni rastro de foraneos. Aprovechamos el paseo por estos lares para visitar el Museo de la Medicina Maya, y conocer asi algo sobre la medicina tradicional indigena.
Es domingo, obligada visita al pueblo de San Juan de Chamula, ya que se celebra el mercado semanal, es entonces cuando los habitantes de las aldeas vecinas, tzotziles (una etnia indigena) muy tradicionales y peculiares en sus ritos, se reunen para vender sus mercancias. El mercado, colorido y ajetreado; la gente viste de una manera diferente, faldas negras de lana ellas, y tunicas, tambien de lana, ellos.Pero lo que mas impresiona es la Iglesia de San Juan, pintada de blanco y con un arco en la puerta de entrada en azul y verde, entramos... el ambiente es fantasmagorico, una nube de incienso, cientos de velas, hojas de pino en el suelo, santos en las paredes, no hay altar, ni sacerdote, ni se celebra eucaristia alguna, y esto es asi desde que expulsaran al clero en el siglo XIX. La gente se sienta en el suelo en pequenyos grupos, posiblemente familias, rodeados de botellas de Coca Colas, bolsas de huevos, que uno de ellos "balancea" hacia el rostro de los otros. Ademas, esta el alcohol, omnipresente entre los chamuleros, alli, en la iglesia beben como si en una cantina estuviesen, algunos totalmente borrachos, literalmente "durmiendo la mona" en una silla. Es surrealista, siempre lo recordaremos, a pesar de que no tenemos documento grafico, al estar prohibida la toma de fotos en la iglesia.
Y ponemos rumbo de vuelta, a deshacer lo andado, hacemos una primera parada en Ocosingo, a mitad de camino entre S.Cristobal y Palenque, es un pueblo tranquilo, sin un solo turista, asi que disfrutamos de un ambiente autentico, musica y baile en la plaza del pueblo, con la gente ataviada con sus mejores prendas, la de los domingos.
Al dia siguiente, visitamos las ruinas de Tonina, a 14 km de Ocosingo, uno de los centros ceremoniales mas importantes del mundo maya, que disfrutamos especialmente, al encontrarnos practicamente solas, un lujo. Despues vamos a un rancho cercano y montamos a caballo en un entorno lindo, entre valles, sin turistas, el ambiente es bucolico. La experiencia es buenisima, logrando incluso, para pesar de mis posaderas, cabalgar a ratos.
Carretera de los topes, de nuevo, hasta Palenque, donde hemos quedado con el musico y artesano maya que conocimos en nuestra estancia con las tracamanderas, dias atras.Habiamos quedado con el para llevarlos hasta Merida, donde vive y eso hacemos. Por la manyana el coche lleno, el chabo viene con su mochilon y un par de timbales de gran tamanyo. Pero no le llevamos gratis, el trato, ha de cantarnos y tocar musica para aliviar las horas de manejo, ya que andamos sin musica, la caprichosa y barata radio, nos ha dejado en la estacada.La anecdota del dia, rutinario control militar, donde van ustedes, que hacen? "pues somos musicos, ya ven", pues cantenos algo, "orale...cantamos, y, como premio, nos "empaquetan" a un soldado para que lo llevemos a su pueblo, que nos viene de camino. El joven, porta un caballo de madera grande, recuerdo de su regimiento de infanteria. Asi que, imaginense el cuadro dentro del coche, el maya y sus timbales, el militar y su caballo contando historias de narcos todo el camino y las chabas que no dan credito a lo que ven y oyen...buenisimo!!
Tras nueve horas de manejo, llegamos a Merida, nos alojamos en el bonito Hostel Zocalo, en una antigua casa virreinal. Salimos con nuestro amigo el musico a cenar y nos juntamos con su banda, mas musicos, en un pequenyo antro de la ciudad.
Ya de vuelta a Cancun, desde donde Lorena tomara su avion, un par de dias mas tarde. Tentadas por ir cualquier otro lugar, nos frenamos, vencidas por el cansancio y los kilometros recorridos. Nos quedamos en "el Benidorm caribenyo", como bien dice la Sardi. Al final, entendemos porque se construyo aqui este artifical enclave en los 70, sus finas arenas blancas y su mar, transparente y limpio, son la respuesta. Pero era necesario construir tanto, tan alto, con tan mal gusto y "comerse" literalmente la playa? Por supuesto, el maldito dinero siempre manda.Y por fin buceamos, el ultimo dia, hay que amortizar el paseo de los reguladores por toda Yucatan y Chiapas. Cancun no es el mejor enclave para sumergirse con el equipo, pero aun asi, ha valido la pena, el Caribe es el Caribe.
Madrugon de los buenos, al aeropuerto, otra tracamandera se va, gracias por haber venido, hasta pronto Sardi..snz snz..
De nuevo sola, y sin coche, de vuelta a los autobuses locales y a los dormitorios compartidos. Tengo sed de buceo, asi que es lo que voy hacer en los proximos dias, bucear en la Isla de Cozumel, desde donde llegare en ferry, via Playa del Carmen.
El buceo es espectacular, 50 metros de visibilidad, todos los dias, a cualquier profundidad. Hare 12 inmersiones en 6 dias, todas "a la caribenya", es decir dejandote llevar por la corriente, y recogiendote el barco donde acabes. Los corales son muy jovenes todavia, sin demasiado color, ya que fueron fuertemente azotados por el huracan Wilma en 2005. A pesar de ello, la vida es abundante y variada, tipicos peces de arrecife, morenas panal y amarillas, tortugas, muchas langostas, rayas, y algunos tiburones, nodrizas y puntas blancas.
Algunas de las inmersiones tienen una belleza paisajistica absoluta, como "La Catedral", o la emocionante "Garganta del Diablo" (el nombre lo dice todo..), y la suave corriente, siempre presente, convierten estos buceos en placenteros paseos. Lamentablemente, sigo sin carcasa, con lo que no tengo ni una sola foto de estas experiencias...:(
La mayoria de los turistas son estadounidense, gringos, como les llaman los mexicanos, es su destino por autonomasia y vienen aca con frecuencia. Es curioso, y logico, el fuerte acento americano que tienen los locales hablando ingles.Y llega la influenza, o la virus porcina o como la quieran llamar, los turista empiezan a marcharse, los trastalanticos (principal fuente de ingresos en Cozumel, junto con el buceo), dejan de escalar. Aqui esta todo tranquilo, no hay ningun caso en toda la peninsula de Yucatan, pero la alarma sube hasta fase 3, solo a una de declararse pandemia mundial, cierre de fronteras, etc. Empiezo a ver gente con mascarillas en la calle, comercios, principalmente trabajadores. Despues militares en la calle durante un par de dias. Dicen unos que para evitar saqueos, dicen otros que para controlar posibles revueltas, ya que, los libre pensadores creen que el problema es, basicamente, una invencion de los paises que forman el G7, y parece que pueden sublevarse contra el gobierno. Pienso en irme, 24 horas al dia influenza en todos los medios, mi gente desde Espanya, aconsejandome que salga de Mexico. Decido quedarme, sigo buceando, al fin y al cabo, estoy en una isla, bajo del agua nadie tose, ni estornuda..;), el orcentaje de muertos, incluso de afectados es irrisorio comparandolo con el numero de habitantes, y hay casos en muchos paises, includo Espanya, y nadie abandona el pais por este motivo.
Al final estoy ocho dias en Cozumel, buceando y compartiendo tiempo, risas y mesa con algunos buceadores y dive masters. Tambien conocere a la inglesa Alex, mi vecina de dormitorio en El Hostalito, donde nos alojamos. Es una de las personas mas interesantes que he conocido, que mas me ha impresionado en estos ultimos ocho meses. Con 27 anyos, lleva 10 viviendo practicamente fuera de Inglaterra, entre Australia, Brasil, y viajes varios, incluida la travesia atlantica en un velero, en 21 dias con tan solo otra persona mas La amiga, habla frances, aleman y portugues, y es todo un libro abierto en experiencias y conocimientos.
Y, hablando de idiomas, es curioso que, aunque estamos en un pais de habla hispana, al moverte en los circuitos turisticos, alojamiento, lugares de interes, buceo, etc, el ingles es la lengua hablada por todos, excepto los locales claro.
Y no puedo irme de Cozumel sin conocerla, sobre mar, su tierra, asi que dedico los dos ultimos dias a recorrer la isla en moto, el primer dia sola, el segundo con Alex. Es una maravilla de lugar, y todo un privilegio, gracias a la maldita influenza, el disfrutar de sus playas, y calles sin apenas gente, contados turistas, en un enclave tan tradicionalmente concurrido de visitantes.Tomo el ferry de vuelta a Playa del Carmen, junto con Alex y Erik, un viajero holandes, alla me despido de los dos, ellos van hacia el norte, a Merida, yo hacia el sur, a Tulum.
Aunque estuve en Tulum con las tracamanderas pero solo en las ruinas, no en sus playas, no habia tiempo. Ademas es la ruta natural para encaminarme hacie el pais vecino por el lado sur de Mexico, donde me dirigire en breve, animada por otros viajeros y buceadores que me han contado las maravillas subacuaticas de aquel pais. Ademas quiero volver a bucear en cenotes, el Dos Ojos, me supo a poco.
Esta vez me alojo en Tulum pueblo, mas economico que las cabanyas de la playa, sobre todo para una sola persona. Alli conozco a una dicharachera austriaca, profesora de espanyol, con la que hare autostop hasta las bellas playas de Tulum. Es una de las mas bonitas que han visto mis ojos, una gran extension de arena blanca, un azul turquesa lindisimo, y de nuevo practicamente vacia por la dichosa gripe.Buceo dos cenotes mas, El Angelita, y El Calaveras, solo el guia y yo. El primero a 40 metros, te sumerges en un cilindro de unos 50 metros de diametro, con poca visibilidad, hasta llegar a "la nube", a unos 30 metros, se respira sulfuro, no sabes donde estas, es irreal, como un mar de extranyos colores y texturas, te confunde, mientras la atraviesas, durante unos 4 o 5 metros no ves nada; despues aparece de nuevo cierta claridad, y un ambiente fantasmagorico que me recuerda al de las peliculas de Tim Burton, algun arbol, ramas por el suelo, sin vida, como todos los cenotes. El segundo, El Calaveras, precioso, a 15 metros, buena visibilidad, lleno de estalactitas y estalacmitas, atraviesas canales, no ves la salida, alli se juntan agua dulce y salada, formando "haloclinas", que enturbian el agua, preciosa inmersion.
Me voy mas que satisfecha tanto del buceo en Cenotes, como en mar abierto.


